Adormeciendo a la Justicia.
Entre lo tarde que se denuncian los casos, lo leeenta y pesaada que va la justicia, los errores en la instrucción, la prescripción de delitos, los privilegios de los que muchos acusados gozan, las artimañas con las que se defienden; no es de extrañar que se tienda a negar, una y mil veces, hechos consumados, pero que, en todo caso, hay que demostrar. Parece "el cuento de nunca acabar". Todo va tan a ralentí, que solo faltaba negar y dar largas. Así es imposible que la justicia despierte, tenga sentido o sea eficaz. Así que nada, seguiremos con la comedia, como tantas y tantas ocasiones. Y siempre a favor de los "de arriba". Si somos cualquier otro, de a pie, nos crujen sin miramientos ni pérdida de tiempo. "Es lo que hay". Para que digan que "la justicia es igual para todos". Buu.., buu..