La Cruz

La Cruz de la Vida eterna

De una Cruz de muerte, a una Cruz de Amor.

Ser crucificado en tiempos de Jesús, era para los romanos, el peor castigo que se le podía imponer a un reo.

La cruz era símbolo, no solo de una muerte cruel, sino de humillación y tortura, agonía terrible y lenta; una muerte horrible y violenta, que encontraba todo aquél que entraba en rebeldía contra el César y Roma.

Jesús fue acusado de sedición y blasfemia, ya que se proclamó, "Rey de los Judíos", mientras que los fariseos decían reconocer a un sólo rey: el César.

Una vez que Jesús muere en la Cruz, este instrumento de muerte agónica y dolorosa, pasa (sobre todo para los cristianos) a ser símbolo de salvación, de perdón, de humildad, de esperanza, de amor infinito y Vida eterna. 

La Cruz es símbolo de misericordia, de bondad, de arrepentimiento, de Luz y Verdad absoluta. 

En la Cruz, Jesucristo cumple con las Escrituras y con el mandato de Su Padre: Amó sin límite, proclamó la Palabra de Dios, hizo el bien, y, a pesar de todo, murió pidiendo perdón por nuestros pecados. 

Desde entonces, la Cruz es símbolo de humildad, amor infinito, sacrificio y redención. 

Imagen de Tuor (Px)

Comentarios

Entradas populares de este blog

El sentir del alma (Benedetti)

La rueda de la vida (E. Sabato)

Aborígenes del mundo

Si no se vive el presente, no se está vivo.

Abrir el corazón, duele (Benedetti)

La sinceridad duele (Benedetti)